¿Has pensado alguna vez en crear una empresa? Tal vez te encuentres volviendo a esa idea una y otra vez. Si es así, éste puede ser exactamente el artículo para ti.
Para ello, tener un negocio puede ser increíblemente gratificante. No sólo puede contribuir a la riqueza generacional, sino que también puede alinear tus habilidades y pasiones, al tiempo que te permite vivir tus sueños y satisfacer una necesidad real en tu comunidad. Afortunadamente, con Small Business Assistance, los aspirantes a empresarios no tienen que emprender ese viaje solos.
De hecho, las ventajas de crear una empresa son casi infinitas. Cada año se crean más de 300.000 nuevas empresas y, sobre todo, muchas están dirigidas por empresarios primerizos. Así que, ¿por qué no dejar que el próximo seas tú? Con esto en mente, súbete a bordo mientras recorremos el camino del espíritu empresarial.
Además, poner en marcha una empresa implica una planificación estratégica, tomar decisiones financieras clave y completar una serie de trámites legales. Al mismo tiempo, aunque poner en marcha una empresa puede ser increíblemente gratificante, la realidad es que hacerla despegar puede ser un verdadero reto y, como resultado, muchas grandes ideas acaban enterradas en el polvo.
Por eso, si te sientes inseguro, es importante que reflexiones detenidamente sobre tu plan antes de seguir adelante y asumir la importante responsabilidad de emprender. En última instancia, la preparación puede marcar la diferencia entre un sueño que se desvanece y uno que se convierte en un negocio duradero.
Antes de recorrer ese camino, pregúntate:
¿Aceptas los retos y el cambio? ¿Estás orientado a las personas? ¿Tienes facilidad para resolver problemas? ¿Se te da bien gestionar el estrés? ¿Estás decidido a llevar tu idea empresarial del concepto a la realidad?
Si has respondido afirmativamente a estas preguntas, puede que el espíritu empresarial sea adecuado para ti. Sin embargo, si aún no estás seguro de por dónde empezar, aquí tienes unos sencillos consejos.
En primer lugar, define el propósito, los objetivos y los valores de tu empresa. Asegúrate de que puedes explicar claramente el quién, el qué, el dónde y el porqué de tu negocio. A continuación, crea una lista de comprobación básica antes de dejar tu trabajo o pedir un préstamo. A continuación, fija un calendario para prepararte y elige una fecha de lanzamiento realista.
Al hacer esto, te das tiempo para dar forma a tu idea. Piensa en las habilidades que necesitarás para dirigir un negocio con éxito. Habla también con otros empresarios, sobre todo de tu sector, para saber qué funciona y qué no. Y recuerda que las cosas no siempre saldrán según lo planeado. Aun así, mantente centrado y confía en el proceso.
Muchos empresarios experimentados te dirán que los planes cambian a menudo, pero tener un plan sigue siendo importante. Lo irás ajustando con el tiempo. Piensa que es como perfeccionar una receta: la pruebas y la mejoras antes de servirla a los demás. Igual de importante es que te asegures de que tu idea puede generar dinero. Es estupendo amar lo que haces, pero un negocio debe ser rentable para sobrevivir.
Por último, una vez que hayas dado forma a tu idea y escrito tu plan, piensa en cómo pasarás de la idea a la acción. Pregúntate: ¿Cómo lo financiaré? ¿Qué pasos necesito para el lanzamiento? ¿Qué viene después del lanzamiento? Cuando estés listo para seguir adelante, asegúrate de seguir los diez pasos clave para poner en marcha tu pequeña empresa.

Diez pasos para crear una pequeña empresa
1. Primero, prueba el mercado.
Para empezar, asegúrate de que tu empresa puede competir. Utiliza herramientas de marketing sencillas para recopilar datos del sector. Por eso, la investigación de mercado es esencial antes de lanzarte. Al hacerlo, podrás detectar oportunidades, puntos fuertes, puntos débiles y riesgos. Como resultado, tomarás mejores decisiones sobre precios, plazos, ubicación y competencia.
2. A continuación, crea un plan de empresa.
En resumen, tu plan de empresa es la base de tu empresa. Y lo que es más importante, orienta tu estructura, gestión y operaciones diarias. Además, ayuda a demostrar a los inversores y socios que merece la pena apoyar tu idea. Por tanto, incluye tus objetivos, estrategias, finanzas y plan de marketing.
3. A continuación, elige una estructura empresarial.
Este paso es importante porque afecta a los impuestos, el registro y la responsabilidad personal. Por eso, tómate tu tiempo para revisar tus opciones. Por ejemplo, puedes elegir una empresa unipersonal, una LLC, una sociedad colectiva, una S-Corp o una C-Corp. Para saber más, visita IRS.gov.
4. Después, obtén tu número de identificación fiscal.
En concreto, solicita un Número de Identificación Fiscal (EIN). En la mayoría de los casos, puedes hacerlo por Internet a través de IRS.gov. Básicamente, este número funciona como un número de la Seguridad Social para tu empresa. Por eso, lo necesitarás para las operaciones bancarias y los impuestos.
5. A continuación, registra tu empresa.
Una vez elegido el nombre de la empresa, el siguiente paso es el registro. Esto no sólo oficializa tu empresa, sino que también ayuda a proteger tu marca. Además, si utilizas un nombre distinto del tuyo, puede que tengas que registrarte en el gobierno estatal o federal.
6. A continuación, abre una cuenta bancaria empresarial.
De este modo, ayudas a separar tus finanzas personales de las empresariales. Además, una cuenta empresarial facilita la gestión de los impuestos, los asuntos legales y los gastos diarios. Como resultado, tus finanzas estarán más organizadas.
7. Ahora, planifica cómo vas a financiar tu empresa.
Un plan de empresa sólido te ayuda a calcular cuánto dinero necesitas. Si aún no tienes los fondos, no te preocupes. De hecho, muchos empresarios recurren a préstamos u otras opciones de financiación. Afortunadamente, hay muchas formas de encontrar capital inicial.
8. Mientras tanto, elige cuidadosamente la ubicación de tu negocio.
Al fin y al cabo, la ubicación afecta a los impuestos, las leyes y los beneficios. Tanto si abres una tienda como si diriges un negocio online, el lugar donde operas importa. Por tanto, elige una ubicación que favorezca tu éxito a largo plazo.
9. A continuación, solicita licencias y permisos.
En este punto, averigua qué autorizaciones necesitas para dirigir tu negocio legalmente. Como las normas varían según el sector y la ubicación, asegúrate de comprobar los requisitos estatales y locales.
10. Por último, elige las herramientas empresariales adecuadas.
Tras completar los pasos anteriores, invierte en herramientas que te ahorren tiempo y mejoren la eficacia. Dado que las tareas diarias se acumulan rápidamente, estas herramientas te ayudan a gestionar el marketing, las finanzas y las operaciones más fácilmente.

Además, montar una pequeña empresa tiene infinitas ventajas. Aunque ser propietario de un negocio puede ser gratificante, ponerlo en marcha puede ser todo un reto. Implica una planificación estratégica, tomar decisiones financieras clave y completar una serie de actividades legales. Antes de poner en marcha un negocio, ten en cuenta las enormes responsabilidades y, a menudo, obligaciones que conlleva convertirse en empresario. Asegúrate de hacer todo lo posible por investigar tu mercado para garantizar el éxito de tu negocio.
Para ello, nuestro equipo de emprendedores está aquí para ayudarte. Hemos ayudado a muchos propietarios de pequeñas empresas en su camino hacia el éxito y hemos estado exactamente donde tú estás hoy. Nos encantaría que nos contaras lo que has hecho y ver cómo podemos ayudarte.

Este artículo ha sido elaborado por LaToyia Morgan, de nuestro Equipo de Iniciativa Empresarial. El Equipo de Iniciativa Empresarial de Communities Unlimited ayuda cada día a los propietarios de pequeñas empresas a hacer crecer sus negocios. El espíritu empresarial es más que un plan de empresa. Es más que un trabajo. Vemos el espíritu empresarial como un vehículo para construir una vida mejor.
Nos encantaría mantener una conversación y conocerte, ponte en contacto con nosotros a continuación si podemos ayudarte a comprender mejor éste o cualquier otro tema.

